EQUIPO 3

 

Alejandro Juárez Arriaga                               308310069

Alex Palacios Islas                                         312340933

Cesar Enrique Lara Torres                            423013267

Sandra Ivette Rodríguez Trujillo                    307179214

Julieta Alejandra Armendáriz Charles           419160991


¿Qué actividad realiza el psicólogo de la salud en los desórdenes en la infancia y en la adolescencia?

La población infantil y juvenil requiere especialmente de la intervención psicológica, ya que generalmente no cuentan con la capacidad, consciencia o autonomía para detectar o solicitar ayuda para atender sus necesidades de salud.

De esta manera, el psicólogo atiende no solo trastornos psicológicos, también la conducta del paciente y su familia respecto a su proceso de enfermedad, la atención a pacientes en estado crítico y con enfermedades crónico degenerativas, la conducta de dolor, además de la prevención y la investigación que favorezca la relación del paciente con la enfermedad.



Especificidades de la atención psicológica infanto-juvenil

Existen varios factores a considerar en la atención psicológica en el área de la salud respecto a los niños y jóvenes, Ríos (2006) los enuncia de la siguiente manera:

1.      No buscan ayuda por su propia iniciativa

2.      Carecen de conciencia respecto a la enfermedad

3.      No existe un deseo de curarse

Estos factores requieren que se trate de manera especial el abordaje de la situación para ser de ayuda al infante en los diferentes niveles de atención de la salud.

Atención primaria - Prevención

Atención Secundaria - Tratamiento de afecciones

Atención Terciaria – Desarrollo de investigación para aplicar en los tres niveles

  

Actividades del psicólogo con la población infanto-juvenil

 Asistencial

Diagnóstico y evaluación.

Busca encontrar alteraciones psicológicas o evaluar las capacidades del niño para afrontar situaciones estresantes, como enfermedades, intervenciones quirúrgicas, situaciones de adaptación social, considerando:

1.      Inicio y evolución del motivo de consulta

2.      Ambiente social

3.      Conducta

4.      Estados emocionales

5.      Estilos de afrontamiento

6.      Trastornos neurovegetativos concomitantes (síntomas como mareos, sudoración excesiva, palpitaciones, cambios en la presión arterial, problemas gastrointestinales, entre otros)

7.      Capacidad intelectual

8.      Creencias respecto al proceso de salud-enfermedad

9.      Estilo de vida

10.  Personalidad

Cuando se trata de atender en el nivel secundario a un infante se evalúa además la conducta de enfermedad y los recursos emocionales con los que cuenta para afrontarla.

En este ámbito, el psicólogo además de atender la contingencia busca educar a la familia y al infante en cuanto a su enfermedad.



   Terapéutica

Terapia individual y/o grupal que incluya familia y personal de salud


 

Educativo-preventiva

Educar en el proceso salud-enfermedad para conseguir la aceptación y un buen manejo del tratamiento.

La diabetes infantil, precisa educación para sobrellevar el proceso de enfermedad

 




Administrativa

Orientar las actividades del personal de salud

Asesoramiento

A directivos y personal de salud, gracias al conocimiento del funcionamiento del sistema de salud.

Docencia

Capacitar tanto a psicólogos como al personal de salud en tópicos especializados de psicología de la salud

Investigación

En la validación y diseño de pruebas psicológicas y de técnicas de intervención, abordaje psicológico en situaciones críticas, manejo del dolor, etc.

Desórdenes en la infancia y en la adolescencia

A continuación se presentan algunos trastornos psicológicos propios de la infancia y juventud y la manera en la que el psicólogo de la salud los aborda.

 El trastorno de conducta en la infancia

 El psicólogo de la salud puede tener un papel muy importante en el proceso salud-enfermedad. En el caso de los infantes, la correcta intervención de un profesional de la psicología puede ser de gran ayuda, por ejemplo en el trastorno de conducta que puede dar lugar en la infancia, a continuación se menciona cómo puede intervenir el profesional en psicología.

 En el caso de los niños en una edad temprana, es importante que los padres y los cuidadores regulen la conducta del niño, para que no presente comportamientos no deseados,  aun así los niños pueden presentar comportamientos inapropiados, como robar, intimidar a los demás o ser violento, estos comportamientos van en contra de lo que dictan las normas sociales y puede que tengan que ver con el trastorno de conducta, por eso a este trastorno se le llama también, trastorno disocial.

El psicologo de la salud tendra que diagnosticar este trastorno siguiendo los criterios del DSM, y determinar si es leve, moderado o grave, tambien es importante considerar la edad del paciente, y el sexo. También tendrá que analizar el entorno del paciente, la historia familiar e identificar los factores de riesgo.

 La herramienta que el psicólogo usa para diagnosticar este o algún otro trastorno relacionado con el paciente, es generalmente la entrevista, y esta puede ser individual o grupal, incluyendo a los padres. después, si se diagnostica dicho trastorno se daría lugar al tratamiento, en el que las intervenciones pueden ir dirigidas tanto al niño como a la familia. en el tratamiento el profesional de la psicología puede utilizar: programa de entrenamiento a los padres, la terapia multisistémica, el entrenamiento en la resolución de problemas, intervención psicopedagógica en caso de que haya problemas en el aprendizaje, en los casos más graves de trastorno de la conducta se  llegan a usar tratamientos farmacológicos.

     Trastorno por Déficit de atención con Hiperactividad

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) constituye un desafío que afecta a personas de todas las edades, pero especialmente a niños. Es imperativo reconocer el papel fundamental que desempeña el psicólogo en su detección y manejo; desde la evaluación inicial hasta la aplicación de estrategias en su tratamiento, el psicólogo colabora estrechamente con los pacientes y sus familias, abordando los desafíos específicos de cada individuo.

     Este trastorno, de origen neurobiológico, se caracteriza por un patrón persistente de conductas relacionadas con la falta de atención, hiperactividad e impulsividad. Se considera un trastorno cuando estas conductas son más frecuentes e intensas, interfiriendo con el rendimiento escolar y las actividades diarias.

     Lamentablemente, no existe una prueba de laboratorio, neuroimagen o neurofisiológica para el diagnóstico del TDAH; sin embargo, su evaluación se realiza de manera clínica, a través de información recopilada de niños, adolescentes, padres y educadores mediante entrevistas, pruebas psicométricas y observación directa del paciente. Es un trastorno crónico y requiere tratamiento a largo plazo y, aunque no existe una cura, el TDAH es tratable.

     Las intervenciones psicológicas respaldadas por evidencia científica, basadas en los principios de la Terapia Cognitivo Conductual (TCC), incluyen terapia de conducta, entrenamiento para padres, terapia cognitiva y entrenamiento en habilidades sociales. Complementariamente, se puede considerar un tratamiento farmacológico personalizado según las necesidades específicas de cada caso. La combinación de enfoques terapéuticos puede proporcionar un abordaje integral para mejorar la calidad de vida de quienes enfrentan el desafío del TDAH.



   Trastornos alimentarios infanto-juvenil.

Los trastornos alimentarios o trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son trastornos relacionados con la alimentación acompañadas de complicaciones nutricionales, cognitivas, emocionales y conductuales. Aunque existen diferentes tipos de TCA las más comunes son la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa, los demás trastornos son menos frecuentes y con características similares en sintomatología clínica, psicológica y neuropsicológica; a pesar de alto grado de mortalidad, solo una tercera parte de los casos llegan a ser diagnosticado. Estos trastornos tienen una relación cercana a la obesidad; esta, aunque no es un trastorno mental, si se encuentra relacionado con los trastornos del comportamiento alimentario como causa o consecuencia de TCA.

La anorexia nerviosa AN es uno de lo trastornos que comienzan más temprano (en la etapa prepuberal) con graves consecuencias en el desarrollo de quien lo padece, es una limitación en la ingesta de alimento, presenta una disminución de peso por debajo de lo que debería para la talla y edad, en ocasiones acompañado de ejercicio excesivo y/o conductas purgativas, vómito y uso de laxantes; emocionalmente se relaciona con baja autoestima y distorsión de la imagen corporal. Se puede presentar en dos formas: restrictiva, que donde se restringe el consumo de alimentos; y la purgativa, cuyo patrón es la compensación, después de un episodio de atracón, con vómito o el uso de purgantes; a ese te trastorno se vinculan la baja autoestima y rechazo de sí mismo.

La bulimia nerviosa BN es el segundo trastorno más común en niños y adolescentes, es un trastorno relacionado con atracones de comida seguidos de conductas compensadoras, principalmente vómitos provocados, puede también estar acompañado de exceso de ejercicio, ayuno o uso de laxantes; también hay una distorsión de la imagen corporal, puede ser más difícil de diagnosticar ya que en ocasiones el peso es normal o pueden tener sobrepeso; al igual que AN también se relaciona con baja autoestima y rechazo de sí mismo y la sensación de pérdida de control. Resultado de las practicas, es el sentimiento de culpa y autodesprecio.

Estos dos trastornos comparten síntomas psicológicos comparten alteraciones, tales son:

  Alteraciones del humor.

  Incremento de la obsesividad.

  Incremento del perfeccionismo.

   Irritabilidad y labilidad emocional.


       Disminución del interés social y sexual.

Otros trastornos que se deben considerar, aunque tengan un menor impacto son el Trastorno por Atracón, relacionado con un atracón de alimento sin que haya una conducta compensadora posterior y que a futuro tiene a dejar mayores secuelas y acompañamiento de esté. La vigorexia, un trastorno que a diferencia de los anteriores se presenta en mayor medida en hombres; su característica principal es el exceso de actividad física, el implemento de dietas y el uso de drogas esteroides, al igual que AN y BN se relaciona con la baja autoestima y rechazo corporal plasmado en la búsqueda de musculatura para encajar en un esquema social.

Más allá del diagnóstico biológico, se deben considerar los impactos psicológicos, cognitivos y en casos extremos los neuropsicológicos que estos trastornos tienen en niños y adolescentes; la participación de un psicólogo puede darse en varias etapas del desarrollo de estos trastornos.

En la etapa primaria, la participación del psicólogo es la de informar sobre los síntomas, riesgos y consecuencias de los TCA; las estrategias de prevención deben estar enfocadas en factores protectores y en factores predictivos modificables en la infancia y adolescencia temprana, siendo el ambiente escolar el idóneo para la prevención y formación de buenos hábitos y competencias cognitivas y emocionales. Un psicólogo participante de la actividad escolar debe permanecer a la expectativa de las situaciones de riesgo en que se encuentran algunos sectores de la comunidad escolar, y a ellos proporcionarles la información pertinente.

En cuanto a la intervención secundaria, la actividad del psicólogo, en ocasiones es difícil que el paciente coopere mientras su recuperación física esta proceso, pero en el mediano plazo el tratamiento debe concentrarse en los aspectos psicológicos, concentrados en la autoestima, la autoimagen, habilidades sociales, cogniciones anormales relacionadas con la alimentación, relaciones familiares, características de personalidad y todos los aspectos afectados por el trastorno y que pudieran haber sido afectados durante la intervención, en menor grado por inasistencias escolares por acudir a tratamiento durante horarios de escuela, en casos más severos por la hospitalización afectando o eliminando aspectos amplios de la vida del niño o adolescente.

La intervención del psicólogo en la atención terciaria, será la recolección de información del caso y sumarlo a resultados de otros casos con los mismos TCA, esta información servirá para dos propósitos básicos: el primero hacer una compilación de información para lograr una generalización de TCA; el segundo para tener en consideración el resultado de la intervención considerando los factores de riesgo en los que se desarrolla y seguirá desarrollándose el niño o adolescente. Debe desarrollar estrategias de afrontamiento para cuando el sujeto enfrente situaciones que le puedan hacer recurrir a las practicas negativas. No solo trabajará con el paciente, deberá intervenir con la familia y un tiempo después de la recuperación hacer una valoración de los aspectos psicosociales del paciente para mantener o modificar la estrategia que se haya desarrollado previamente para la situación actual.

Trastorno de personalidad en la edad infanto-juvenil

En varios estudios se hace la referencia en la descripción de la personalidad como una construcción entre las características individuales, el temperamento y el carácter y de alguna manera “ definen” lo que somos y nuestra respuesta al mundo. 

Durante la infancia el individuo atraviesa por varias etapas las cuales se caracterizan por la visibilidad de ciertos comportamientos que marcan el inicio del desarrollo de la personalidad. En este tiempo pueden aparecer patrones de comportamiento que son patológicos para el individuo y se conocen como trastornos de personalidad (TP) especialmente pueden presentarse en la infancia y adolescencia. 

Dentro de los objetivos principales de los psicólogos en el diagnóstico de los Trastornos de personalidad en las infancias podemos  reconocer por ejemplo:

  • Trastorno límite de personalidad
  • Transtorno antisocial
  • Esquizofrenia
  • Trastorno anancástico-obsesivo de la personalidad
  • Depresión 
  • Uso de sustancias psicopatológicas

Otra línea de intervención de los psicólogos es la intervención terapéutica en la cual se apoyan por ejemplo en Técnicas conductuales y técnicas cognitivas. 

A través de esta terapia los individuos pueden ser capaces de entender lo que le ocurre, dependiendo de su edad y capacidad cognitiva, además de cómo afecta a su entorno y cómo ha influido en sus fracasos y frustraciones. El tratamiento de los trastornos de personalidad puede ser muy efectivo con la psicoterapia, pero es un tratamiento lento. Son necesarios meses o años de terapia para lograr mejorar estos patrones, especialmente cuando se instauraron hace años.




   EQUIPO 4

Amaya Rojas Evelyn                                     422093385

Castellanos Ruiz Brenda Shannon                317329856

Coral Meza Oscar David                               423159842

López Angel Tania Margarita                       419138091

Pérez Mora María del Carmen                      422149767


LA SALUD DEL ANCIANO

A partir de los estudios acerca de la vejez, se ha evolucionado respecto al tema y ahora se ve un interés social, sanitario y psicológico para poder conceptualizarla como "vejez saludable" o "vejez exitosa", por lo qué la intervención gerontológica en la prevención e instauración de los hábitos de vida y comportamientos, se vuelve primordial. A continuación se presentan perspectivas para analizar desde diferentes planamientos la vejez: 

HÁBITOS Y CONDUCTAS SALUDABLES EN EL ANCIANO.

Cada vez hay más estudios y programas realizados, por lo regular en grupo para motivar a los ancianos.

Hay una llamada "terapía preventiva ocupacional" cuya finalidad es que los adultos mayores armen rutinas diarias de actividades que proporcionan en un primer plano la información, posteriormente establece algunas actividades, que después de prácticar analizan de que forma les beneficiaron en su salud y de manera personal, y por último encuentran asesoria para mejorar sus condiciones en el hogar para evitar cualquier tipo de accidente.


  La dieta y el quilibrio nutricional.

Tal y como afirma Miquel (1995) la alimentación sana (rica en antioxidantes, en vitamina C y E y en fenoles y biaflavonoides de las frutas y verduras) estímula la división celular, favoreciendo la divisíon de tejidos y actuando como factor preventivo de enfermedades como la ateroesclerosis, la artritis reumatoide o las cataratas [(Ríos, Saldana. (Inédito)]

El sobre peso, es un factor de riesgo para la atrofia muscular, para seguir generando más sobrepeso y se vuelve un círculo vicioso que afecta la calidad de la vejez

El tabaco.




El consumo de tabaco es un factor de riesgo que incrementa la morbilidad y mortalidad, ampliando la probabilidad de desarrollar enfermedades coronarias, respiratorias y de cáncer.


No fumar e inclusive abandonar este hábito después de los 65 años reduce los años de incapacidad y riesgo de muerte (Ríos, 2006).

Informar y resaltar las consecuencias negativas que tiene el tabaco sobre la morbilidad y la mortalidad, puede ayudar en la terapia para motivar a abandonar este hábito.


El consumo de Alcohol 



En el anciano, el consumo de alcohol además de tener efectos nocivos directos para su salud, le afecta de manera indirecta al elevar el riesgo de caídas y el porcentaje de suicidios (Ostbye, Taylor, Krause y Cols, 2002, como se citó en Ríos, 2006).

Se puede consumir bajo ciertas condiciones:

• Sólo en pequeñas cantidades.
• Mantener un adecuado peso corporal.
• Realizar actividad física.

La actividad física y el sedentarismo.

¿Sabías Qué? 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente un 60% de la población a nivel mundial, no realiza suficiente actividad física, asimismo, el sedentarismo se considera uno de los principales factores de riesgo de mortalidad.


¿Qué representa el ejercicio físico en el anciano?

  •   Una práctica preventiva.
  •  Tratamiento para la limitación física.
  •     Ayuda  a recuperar la capacidad funcional y la independencia.

Asimismo, la recuperación de la actividad física, se refiere a la frecuencia y regularidad en la ejecución, se recomienda iniciar con entrenamiento muscular.



Efectos positivos del ejercicio:

ü Favorece la interacción social.

ü Da motivación y ayuda a lo emocional. 

ü Valoración del estado de salud. 


Enfermedad y vejez.


Como dato: 

En la vejez hay más posibilidades de que existan enfermedades que impidan desarrollar una vida autónoma.

¿A qué se refieren cuando se habla de comorbilidad?

Se trata de la presencia simultánea de diversas enfermedades crónicas que dan como resultado un desequilibrio en el anciano.

¿Cuál es la causa de esta comorbilidad?

El elevado número de fármacos que se les otorga a los ancianos y que inciden de manera negativa en su rendimiento cognitivo, procesos sensoriales, en la movilidad.




Enfermedad en el anciano: 

La enfermedad en el anciano se refiere a aquella situación en la que se ve afectada la vida, en:

  1. o   La funcionalidad física.
  2. o   Existencia de desórdenes mentales.
  3. o   Lo social (existencia de aislamiento).
  4. o   Lo emocional (cuadros depresivos). 




Envejecimiento y hábitos:

Estudios han demostrado que aquellas personas con un menor consumo de tabaco, mayor actividad física, menores niveles de colesterol y mayor capacidad pulmonar, tienen más probabilidades de  permanecer sanos en la vejez.

Enfermedades crónicas con una mayor pérdida de funcionalidad:

  • v Enfermedades cardiovasculares.
  • v Cerebro vascular.
  • v Diabetes.

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PREVENCIÓN DE RECAIDAS 


Las caídas son la segunda causa de muerte a nivel mundial y las personas mayores de 60 años son las que más caídas sufren; es por esto que es importante crear estrategias para prevenirlas. Los factores de riesgo se dividen en dos:

Factores físicos: Se relaciona con la salud y capacidades físicas de la persona.
Factores ambientales: Son las condiciones en las que se encuentra su entorno.


Entre los factores físicos se encuentran las enfermedades crónicas, perdida de fuerza en los músculos, problemas con las articulaciones, deterioro en la visión u audición. En cuanto a los factores ambientales están: Pisos mojados, suelos inestables, lugares con poca iluminación, entre otros. Podrían combinarse ambos factores y el riesgo aumenta potencialmente, Provocando así; una serie de consecuencias.

Consecuencias físicas: Pueden ser desde lesiones superficiales hasta las mas graves que son las fracturas (cadera), traumatismos craneoencefálicas, las cuales; podrían causar la muerte en el peor de los casos.
Consecuencias psico-sociales: Una vez sufren la caída comienzan a sentirse inseguros y esto podría generar un aislamiento; acompañado del Síndrome postcaida que consiste en la perdida de la confianza, provocando la restricción de actividades. 
Consecuencias económicas: Si sufren aluna caída grave podría afectar el ámbito económico ya requieren de atención médica e incluso podrían necesitar de un cuidador para apoyarlos en la recuperación, asi como terapias físicas.




Existen programas de prevención enfocados en mejorar la capacidad de movilidad y fortalecer la fuerza en sus músculos, así como implementar la intervención psicoterapéutica; de esta forma se reduce el riesgo de sufrir una caída o lesiones de gravedad. 

Métodos de prevención en el hogar
  • Ejercitar músculos.
  • Evitar entornos poco aptos.
  • Segur tratamientos del médico.
  • Adaptar el hogar para disminuir el riesgo de caídas: 
  1. Colocar barandillas.
  2. Adaptar habitaciones en planta baja.
  3. Calzado antiderrapante.
  4. Buena iluminación.
Métodos de prevención fuera del hogar.
  • Evitar lugares concurridos.
  • Evitar superficies mojadas.    
  • Utilizar bastón (de ser necesario).
  • NO salir solo si hay malestar (mareo, debilidad o temblores musculares)

La enfermedad de Alzheimer 

 


¿Qué es?
Es un trastorno  en el cerebro, el cual causa demencia progresiva.
Esta enfermedad causa que el cerebro se encoja y con el tiempo las neuronas mueren. 
El déficit cognitivo incluye la perdida de memoria, afasia (no comprenden lo que se les dice y ellos no pueden expresarse con normalidad), apraxia (no pueden realizar tareas o coordinar movimientos) y agnosia (hacer uso de los sentidos para reconocer u asociar).

Puede generar:
  • Ansiedad.
  • Alucinaciones.
  • Deambulación. 
  • Incluso Agresividad.
Este padecimiento interviene en las capacidades que son indispensables en la vida cotidiana de las personas que la padecen; y al ser progresiva, puede llegar el punto en el que lo imposibiliten permanentemente. Cabe mencionar que es agotador tanto para la persona que la padece como para los que le rodean. 

Tratamientos psicológicos de la enfermedad de Alzheimer

 


Alzheimer en la vejez

Actualmente se desconoce qué es lo que ocasiona el Alzheimer; todavía se considera que el factor genético contribuye en su aparición, pero gracias a la psicología es posible brindar un tratamiento o una rehabilitación que ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas que presentan este padecimiento, a través de una terapia efectiva se cumple con el objetivo de conservar las funciones conductuales y cognitivas evitando el avance del trastorno.

Conforme se va generando el envejecimiento poblacional los psicólogos han tenido la oportunidad de aplicar sus conocimientos con personas que anteriormente no lo hacían, esto debido a las necesidades de los adultos mayores cuya patología de mayor cantidad presente en ellos es el Alzheimer. Con el deterioro cognitivo de los pacientes y conforme transcurre el tiempo si no existe una atención adecuada se va creando una carga física y emocional en quien los cuida, continuando con una afectación para toda la familia, así es cómo la intervención psicológica ayuda en el control de manera significativa dentro del ámbito clínico psicosocial, contribuyendo en mejoras con el paciente y el conocimiento de las afectaciones existentes para que el cuidador y los familiares tengan presentes las acciones a tomar y brindar el apoyo adecuado durante el tratamiento del día a día. 


Puntos en particular acerca del programa de tratamiento.

-El tratamiento es individual debido a las características que presenta el paciente buscando adecuarse a su potencial y los déficits, aparte de actividades grupales.

-El paciente debe tener la capacidad de hacer las actividades de forma relajada para evitar frustraciones, es conveniente iniciar con actividades que exijan poca atención para conseguir un avance y así ir incrementando la dificultad para progresar de forma efectiva.

-Las actividades cotidianas dan la oportunidad de un desarrollo en la mejora del paciente ya que las puede realizar en su rutina de vida.

-Es importante definir un objetivo y un control sobre la rehabilitación del paciente, porque si se realizan actividades no estructuradas puede resultar más un entretenimiento que una terapia que brinde un resultado positivo durante el tratamiento.

-Para mejorar las funciones cognitivas los ejercicios relacionados a actividades cotidianas deben llevar un programa con metas a cumplir por parte del paciente.

-De acuerdo con el avance que vaya teniendo el paciente es necesario proporcionar actividades que involucren aspectos táctiles, auditivos o visuales y que le permitan dar respuestas habladas, tomando objetos o incluso poder escribir.

-Es importante dar información tanto al paciente como a sus cuidadores, sobre el método de rehabilitación aplicado, así tendrán conocimiento del rango de comprensión y podrán ajustarse al reforzamiento por el rendimiento alcanzado y el esfuerzo realizado.

-Con forme se llegue a un progreso se sugiere que los cuidadores se involucren en la terapia para que por un periodo de tiempo se continúe con las estimulaciones.

-Es indispensable establecer un diagnóstico al inicio de la enfermedad ya que con esta información se tiene un control otorgando una mejora efectiva en el paciente.



Características del Alzheimer

Los déficits en la memoria de los pacientes que presentan Alzheimer muestran que es la sintomatología central de este padecimiento, aunado a esto se sitúan los síntomas conductual y cognitivo, por estas causas las rehabilitaciones buscan acceder a la memoria episódica, autobiográfica y semántica.

Se incluye otra participación que son los programas de estímulo integral, con la finalidad de establecer un cambio en las características de la enfermedad, los cuales han arrojado resultados positivos y son los siguientes: 

  • Cognitivo: memoria, escritura, orientación.
  • Praxia: psicomotricidad, ejecución de órdenes, dibujo, copiado.
  • Gnosias: auditiva, visual.
  • Actividades diarias: vestido, aseo, comunicación, actividades domésticas.
  • Fascias: lectura, verbalización.
  • Intervención problemática: familiar, incluidos trastornos de conducta.

Psicólogos y geriatras

Debido a que el Alzheimer esta ligada al envejecimiento provoca que profesionales de la salud se dediquen especialmente a los cambios evolutivos de las edades avanzadas. Anteriormente los psicólogos difícilmente se dedicaban a la atención durante la vejez, pero con el incremento de población de más de 65 años esto se ha ido modificando. En el campo del Alzheimer, tanto los psicólogos, como los cuidadores geriátricos, trabajan en conjunto buscando soluciones ante este problema que va creciendo; respecto al personal para dar la atención tendrá que incrementarse de acuerdo con las necesidades que vayan surgiendo.

En estos tiempos el psicólogo es una pieza importante para la atención de pacientes con Alzheimer, ya que, gracias al intercambio de opiniones y perspectivas, se generan mejores diagnósticos y tratamientos para los enfermos y su ambiente. Con la intervención de los especialistas no solo se aplica la psicoestimulación o neuropscioestimulación, sino un tratamiento profundizando en los puntos clave para la mejor atención ya que prácticamente a un inicio de la enfermedad existe una dependencia total. 




Referencias

 

Ríos, S., M. (2006). Áreas de aplicación de la psicología en el campo de la salud.    Compilación de bibliografía complementaria, México: FESI UNAM. P. 1-30.

Fernández, H., Villamarin, F., (2021) Trastornos del comportamiento alimentario. Libro blanco de la salud mental infanto-juvenil. Volumen 1. (pp. 128-138) https://www.cop.es/pdf/LibroBlanco-Volumen1.pdf

Alda, JA., Arango C., Castro J., Petitbó M., Soutullo C. (2009). Trastornos del comportamiento en la infancia y la adolescencia: ¿Qué está sucediendo?. Esplugues de Llobregat: Hospital St Joan de Deu.

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